El hígado es un órgano que cumple funciones fundamentales en nuestro cuerpo. La hepatitis, conocida como la inflamación de este órgano puede tener múltiples causas virales y no virales. Entre las causas que no son dadas por un virus, se encuentra el consumo de alcohol y respuestas del sistema inmunológico.

Aquí te contamos un poco más de estos dos tipos de hepatitis:

Hepatitis Alcohólica

El consumo de alcohol puede traer muchas consecuencias negativas a nuestra salud. Este tipo de hepatitis es causado por el alcohol.

La hepatitis alcohólica es la inflamación del hígado a causa de la ingesta de alcohol. Se puede llegar a dar esta enfermedad en personas que tomen abundante licor durante largos periodos de tiempo.

Sin embargo, no todos los bebedores padecen hepatitis alcohólica y personas que consumen licor de forma moderada, también pueden llegar a padecerla.

El signo más común de la hepatitis alcohólica es la coloración amarillenta de la piel y en la parte blanca de los ojos (ictericia), entre otros síntomas se destaca la pérdida del apetito, náuseas y vómitos, fiebre, fatiga.

Hepatitis autoinmune

La hepatitis autoinmune puede afectar a personas de todas las edades, aunque su causa es desconocida, se entiende que sucede por una alteración de la respuesta inmunológica de la persona enferma, que destruye las células hepáticas y causa inflamación en el hígado.

Las personas con hepatitis autoinmune deben tener un acompañamiento por un especialista en hepatología el cual ordenará pruebas constantemente. Además, se debe llevar una vida saludable, con actividad física, alimentación saludable, se suprimirá el consumo de licor y de fármacos que puedan lesionar el hígado. Aunque es una enfermedad que usualmente no tiene cura, el tratamiento evita la progresión de la enfermedad.